lunes, 9 de abril de 2012
La Radio en Mèxico
En 1919 un estudiante de ingeniería de Monterrey, Nuevo León, llamado Constantino de Tárnava inició la actividad radiofónica en nuestra patria al instalar una emisora experimental con las siglas T.N.D. (Tárnava Notre Dame), sus transmisiones fueron irregulares y más que ser considerada una radiodifusora en el sentido actual de la palabra, se trataba de una estación de radioaficionado en onda civil.
Como referencia histórica hemos de comentarles a ustedes, que México contaba en el año 1921 con una población de 15 millones, de los cuales, 12 millones eran analfabetas.
El 27 de septiembre de 1921, en la capital de la República a partir de las 11:00 a.m. se efectuaron las primeras pruebas de telegrafía inalámbrica.
El periódico Excelsior daba constancia de ello con un artículo de Arnulfo Rodríguez:”Hoy 27 de septiembre, a partir de las 11:00 a.m. desde el Palacio Legislativo (hoy monumento a la Revolución) sede de la Exposición Comercial Internacional, que con motivo del Primer Centenario de la Consumación de nuestra Independencia Nacional, se transmitieron y recibieron varios mensajes radiotelegráficos que fueron captados en el Castillo de Chapultepec.”
Los aparatos con los que se realizó la primera hazaña de la telegrafía sin hilos, fueron construidos en los talleres de la Dirección General de Telégrafos Nacionales, y montados en el Palacio Legislativo por el inspector de estaciones radiotelegráficas Agustín Flores, y en Chapultepec por José D. Valdovinos.
Y a los 20:00 horas de hoy 27 de septiembre de 1921, hubo una emisión originada en una cabina construida ex profeso desde los bajos del Teatro Ideal (Calle de Dolores) hasta el Teatro Nacional (actualmente Palacio de Bellas Artes) a una distancia aproximadamente de 200 metros lineales. Se realizó con un pequeño transmisor marca de Forest de 200 Watts de potencia efectiva, que las autoridades mexicanas habían incautado en fecha reciente a un pesquero estadounidense que pescaba en forma ilegal en aguas patrimoniales de nuestra nación, y que adquirió precio de ganga el médico militar Adolfo Enrique Gómez Fernández, quien fue financiado por el empresario teatral Pedro Barra Villela.
Por primera vez en la República Mexicana “La estación del Doctor Gómez” radia y transmite la voz y la música.
Los animadores de dicha emisión fueron el mismo Dr. Adolfo Enrique Gómez Fernández quien celebraba su cumpleaños número 26, y su hermano el dentista Pedro.
En la parte musical José Mojica interpretó Vorrei, del italiano Paolo Tosti, y la niña de 11 años de edad María de los Ángeles Gómez Camacho, hija del Doctor Gómez, cantó Tango Negro del compositor neoleonés, Jesús García.
Se habló de quienes participaron como artistas invitados, y se hizo alusión a que el productor cumplía años, sin darle mayor importancia al hecho radiofónico.
Seguramente no creían que a dos manzanas de ahí, en el Teatro Nacional (hoy Palacio de Bellas Artes) una multitud se apretujaba para escuchar en los audífonos la primera transmisión de radio en nuestro país.
La estación del Doctor Gómez duró poco más de un año transmitiendo los fines de semana programas de corte musical, hasta vender el transmisor para irse a radicar a Saltillo Coahuila, donde se pierde en la bruma.
Continuando con la cronología histórica de la radiodifusión mexicana, el 28 de septiembre de 1921, se efectuó en los llanos de Balbuena otra emisión radiofónica en la que el entonces Presidente de la República Álvaro Obregón pudo escuchar “La Adelita” que era ejecutada, vía fonógrafo desde Pachuca, Hidalgo.
También en Balbuena (donde hoy se localiza el aeropuerto Benito Juárez de la ciudad de México, DF.) el 30 de septiembre de 1921, tuvo lugar otra transmisión de radio entre el piloto aviador Fernando G. Proal desde un avión, y un General revolucionario que se encontraba en el Castillo de Chapultepec.
Y el 9 de octubre de 1921, a las 8:30 hrs. en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, se originó la que algunos consideran la segunda transmisión de radio en nuestro país.
La sesión fue lanzada al aire con una potencia de 50 Watts desde la casa ubicada en las calles Guerrero y Padre Mier, la que fue captada incluso en Nueva Zelanda.
En Monterrey se escuchó en primitivos receptores de galena con audífonos que el ya ingeniero Constantino de Tárnava había construido y luego repartido entre parientes y conocidos.
Este programa que marcó el nacimiento de la primera estación de radio en Latinoamérica, y también convirtió al ingeniero Constantino de Tárnava en el primer programador, operador de audio y locutor de México.
Esta emisión radiofónica fue la primera piedra de lo que es la radio contemporánea. Participaron la soprano María Iturria que interpretó “Violetas”; los pianistas Carlos Pérez Maldonado y las señoras de Barragán Sierra y de Saint Clerke, el tenor Aubrey Sain Clerke, el solista José F. Barragán Sierra y el declamador Eudoxio Villarreal.
La emisora del ingeniero Constantino de Tárnava evolucionó y obtuvo licencia para operaron las siglas 24-AO en el año de 1923, y se fue transformando con el paso del tiempo, luego se identificó como C 40, emisora comercial, luego como radiodifusora, hasta llegar a ser una de las grandes estaciones de radio del norte mexicano, la XEH de Monterrey en actividad hasta nuestros días.
Cabe señalar que al transcurrir el tiempo fue aumentando su potencia, en 1925 aumentó a 250 Watts, y ya en 1940 transmitía a 1,000 Watts; actualmente, con 10,000 Watts de potencia.
Y así la industria de la Radiodifusión comienza a expandirse por la República Mexicana.
De tal suerte que en 1921 ya había en nuestro suelo patrio 4 difusoras de radio; para 1923 sumaban ya 6 estaciones, y en el Distrito Federal existían 7,000 aparatos receptores. El 19 de marzo de ese mismo año, Don José de la Herrán y Don Fernando Ramírez inauguran la primera Radiodifusora con equipo hecho en México.
El 8 de mayo también de 1923 se da la unión entre prensa y radio, esta hazaña la lleva a cabo Don Raúl Azcárraga Vidaurreta (hermano de Don Emilio Azcárraga, de quien hablaremos más adelante). Lanzó al aire la estación denominada: El Universal Ilustrado- la Casa de la Radio el 16 de julio de 1923 desde el Palacio de Minería en la capital de la República se llevó a cabo el primer control remoto, con motivo de la primera Feria de la Radio.
8 Radiodifusoras había en 1924 en nuestro País; en Berna, Suiza en julio de 1924 asignan a México las siglas CYA a CZZ para la radio; y el 30 de noviembre de 1924 con la toma de posesión del presidente Plutarco Elías Calles salió al aire la CZE, la primera estación de radio estatal.
En 1925, existen 12 radiodifusoras en la nación; en 1929 eran 19 estaciones en el territorio nacional, y este mismo año en la primera Conferencia Internacional de Telecomunicaciones, celebrada en Washington distrito de Columbia, E.U.A. otorgan las siglas de iniciación XA para la Aviación, XB para los Servicios Generales, XD y XP para la Telegrafía, XC para la Comunicación Marítima y XE para la Radiodifusión. También en 1929, el 30 de octubre se transmite por primera vez en México una justa deportiva y nace el primer Semanario Taurino denominado: “Seda y Oro”, y en el primer programa se entrevistó por primera vez a un torero, y éste fue Carmelo Pérez.
Así arribamos al año 1930, que es fundamental para la radio, no sólo en México y Latinoamérica, sino en el mundo.El principal protagonista de la conocida Época del Oro de la Radiodifusión Mexicana, es Don Emilio Azcárraga Vidaurreta.
Don Emilio nace el 2 de marzo de 1895 en Tampico Tamaulipas, México. Realiza sus primeros estudios en Piedras Negras, Coahuila y más tarde, en San Antonio Texas, EUA completa su educación.
Se destacó desde joven en el área del comercio, primero en el ramo zapatero, y luego en 1917, fundó la compañía Azcárraga Copland distribuidora de autos Ford para el centro del país.
En 1923, se inicia en un nuevo mercado cuando logra la distribución de los productos “Victor” en todo el país.
Más tarde, con el advenimiento y venta de discos, y posteriormente de radio receptores, nace en él la idea de establecer radiodifusora, que saldría al aire con la identificación “XEW, La Voz del América Latina”, con su fórmula del éxito: ‘Difundir lo muy conocido, y dar oportunidad a los desconocidos’.
Esta estación iba a ser inaugurada el 15 de septiembre de 1930, con el Informe Presidencial del Ing. y General Pascual Ortiz Rubio, pero se atoró un piano de cola en las escaleras que llevaban a los altos del cine Olimpia, donde estaban los lujosos estudios de la “W”. Se tuvo que desarmar el piano, cosa que llevó tres días, por lo que la inauguración tuvo que ser pospuesta hasta el 18 de septiembre de 1930.
El programa inaugural inició a las 20:00 p.m., con la Banda de Policía, bajo la batuta del Maestro Lerdo de Tejada. Los cantantes Josefina Aguilar, Ofelia Curoza, Maruca Pérez, Alfonso Ortiz Tirado, Juan Arvizu, Agustín Lara, Jorge del Moral, Los Cuates Castilla, Francisco Salinas y Froy Floy. Es con este elenco con el que dio su primer paso, ¿O debíamos decir, sus primeras palabras?, Lo que años más tarde, y hasta la actualidad se le llama la Catedral de la Radio, La XEW’, y con esto se inicia la ‘Época de Oro de la Radiodifusión mexicana y en el Continente Americano’; es también en la XEW donde nace para el mundo el sistema actual de ventas para el financiamiento de las emisoras.
Todo empezó con la llegada unos minutos tarde a su turno que como locutor tenía Don Manuel Bernal (tío Pollito) ofreció disculpas a la audiencia y seguidamente comentó: ”He llegado tarde a mi turno porque me estaba desayunando unos chilaquiles verdes con pollo en la Cafetería San José, que está aquí en la esquina de Ayuntamiento y Luis Moya”, prosiguió su trabajo, y cual va siendo su sorpresa al salir de su turno en la Cafetería San José, había una multitud y todos pedían al unísono ‘chilaquiles verdes con pollo, de los que desayunó hoy Don Manuel’; esto unido al talento y a la visión genial de Don Emilio, estableció la comercialización radiofónica que hasta la actualidad se usa en todo el mundo.
Porque hay que recordar que anteriormente solo se anunciaba un producto o servicio, que generalmente, era propiedad del principal accionista o dueño de la estación de radio.
Don Emilio Azcárraga Vidaurreta funda también en el año de 1930, la XET en Monterrey, Nuevo León, mejor conocida como “El Pregonero del Norte”
En 1935, la “W la voz de América Latina” desde México, cambia su domicilio al famoso; Ayuntamiento 52.
El 7 de marzo de 1936, inaugura Don Emilio el Teatro de Alameda.
En 1938, el Sr. Azcárraga Vidaurreta viaja a Europa para realizar intercambios de programación con las principales cadenas del viejo continente.
El 31 de octubre de 1938 inaugura la XEQ en los altos del Teatro Alameda, tercera radiodifusora del Sr. Azcárraga.
En marzo de 1941, Don Emilio organiza la Red Nacional.
El Sr. Azcárraga construye los estudios Churubusco en 1944, establece en 1945 el primer servicio de Radiopatrullas, y forma parte del primer Consejo Técnico como representante patronal en la organización del I.M.S.S. En 1949, queriendo llevar los mejores espectáculos cinematográficos en una escala de comodidad y decoro establece ‘La Cadena de Oro’ formada por ocho salas; Bucarelli,Atlas, Acapulco, Apolo, Bahía, Popotla, Estadio y Arcadía.
El 18 de septiembre de 1950, Don Emilio Azcárraga Vidaurreta preside la ceremonia de colocación de la primera piedra de lo que originalmente se proyectaba fuera la nueva casa de la XEW y XEQ en avenida Chapultepec 18; pero en virtud del advenimiento de la televisión se convirtió en Televicentro.
El 21 de marzo de 1951 sale al aire la estación televisora XEWTV Canal 2. En 1955 estructuró Telesistema Mexicano. Don Emilio fallece el 23 de septiembre de 1972, y a partir de este año asume la presidencia de la empresa su hijo Don Emilio Azcárraga Milmo quien el 8 de enero de 1973 funda TELEVISA, y logra la definitiva internacionalización y la expansión de la misma a alturas inimaginables.
Don Emilio Azcárraga Milmo muere en marzo de 1998, haciéndose cargo de la presidencia el Sr. Emilio Azcárraga Jean quien actualmente se desarrolla en dicho puesto.
Y, volviendo a la historia nacional de la radiodifusión, hemos de asentar que en este año 2000, nuestro país cuenta con 980 emisoras de radio.
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